INCERTIDUMBRE
Y dime tú, en qué momento la vida me quiso poner entre la espada y la pared. Sí, la vida una vez más me pone la mano encima del hombro y me dice "amiga, esto es duro pero son cosas que en ella pueden pasar, porque si no fueran duras, no sería vida". Y entonces es cuando la incertidumbre te recorre desde las puntas de los dedos de los pies hasta la punta del pelo. Mi incertidumbre se quedaba entre dos aspectos: decidir con 23 años si quería seguir el camino del amor, o por el contrario prefería seguir el sentimiento de bienestar en casa. Pues sí, todo comienza cuando decido irme a trabajar fuera de mi comunidad autónoma por imposibilidad laboral. Y es entonces, allí, donde el amor se presenta sin querer y sin buscar. Vaya, aparece en ese preciso momento en el que nunca nadie busca, y siempre encuentra. Pero qué manera de encontrarlo... Porque éste era único. Entonces te vas a vivir con él, y empieza tu macabra aventura. Pero allí la vida laboral y social no ...